La fidelización de clientes es el resultado que otorga el cliente cuando permanece fiel a la compra de un producto o marca, dentro de un tiempo, que puede ser continuo o periódico. La fidelización de clientes consigue una relación encadenada entre varias ventas, teniendo una relación estable y duradera, entre el cliente y los productos de venta. Existen mucho más caminos para conseguir la fidelización del cliente, pero básicamente nos ceñimos a atender sus necesidades e intereses propios. Existen algunos errores que se pueden cometer al confundir términos como mantener o retener, que no son propios de la fidelización, ni quieren decir lo mismo. Mantener un cliente no implica su satisfacción. Lo mismo pasa con retener a un cliente, no necesariamente tiene que estar satisfecho (pero si retenido). Aspectos como el cuidado, atención, y la satisfacción son caminos que nos llevan a la fidelización de clientes. Los clientes tienen 3 opciones: continuar comprando el mismo producto, continuar comprando el mismo producto pero de diferente marca y tercero que no vuelva a comprar el producto. El objetivo de una estrategia de fidelización es conseguir la primera de las tres opciones. Para ello las empresas deben empezar por la formación de los empleados en la propia empresa, y que adopten el siguiente ejemplo a seguir: La calidad y el servicio producen satisfacción al cliente, y esta lleva a la fidelización de clientes y en consecuencia a la rentabilidad.

Empresas de fidelización de clientes