Emailing efectivo: cómo conseguirlo en 9 pasos

A pesar de que hacer email marketing pueda parecer algo sencillo, el hacerlo bien no es una tarea al alcance de cualquiera, y más sin tener conocimientos en ello.

Sí, está bien que entendamos que necesitamos una aplicación de emailing efectivo, pero con ello no basta. Por tanto, hoy aprenderemos unos consejos vitales para empezar a crear campañas de email marketing realmente efectivas. ¡Allá vamos!

 9 consejos para hacer emailing efectivo

A continuación encontramos los 9 pasos o consejos que deberás seguir por tal de conseguir hacer emailing efectivo. El orden no está preestablecido por importancia, si no cronológicamente, es decir, que están ordenados según avanza una campaña de mailing.

1- Diseña un calendario anual con las campañas de correo masivo previstas

Todo proceso empieza con una planificación. En este caso, consiste en diseñar un calendario anual que incluya todas las campañas que tienes previstas hacer. No pasa nada si luego añades alguna más, es simplemente para tener un patrón a seguir.

Aquí deberías pensar en si vas a enviar newsletters en fechas señaladas como Navidad, San Valentín, Sant Jordi, Halloween, etc. y sumarle aquellas sin estacionalidad, como por ejemplo, fijar una newsletter más mensual.

2- Confirma a tus contactos vía doble opt-in

Una vez ya has diseñado el calendario de campañas, es el momento de saber a quién se las vas a mandar. Lo ideal sería que los contactos a los que les enviarás tus campañas hayan aprobado previamente con el doble opt-in (es decir, autorizando en un segundo correo) que quieren recibir tus newsletters, aunque la mayoría de negocios y blogueros utilizan el opt-in, es decir, la simple inscripción en un formulario.

El doble opt-in podríamos decir que es un refuerzo del opt-in; es la confirmación de que realmente quieren recibir tus newsletters. Insisto en que el opt-in no es incorrecto, pero el doble opt-in es el método ideal.

Este paso, que igual te parece un hándicap, es todo lo contrario: estarás centrando tus esfuerzos en gente interesada en tu negocio. Si decides comprar una base de contactos a parte de estar haciendo una práctica ilegal, le estarás dedicando tiempo y esfuerzo a un grupo de gente que no está interesada en tu producto, así que…¿Para qué hacerlo?

Por tal de tener una base de contactos más grande, puedes incentivarles a que se inscriban a tus newsletters con algún regalo a cambio o con la participación de sorteos.

3- Segmenta tu base de contactos

La idea es hacer subgrupos dentro de tu lista de contactos que tengan gustos parecidos, que sean de un mismo rango de edad o que pertenezcan a una misma zona geográfica (sí, que sean del mismo pueblo, ciudad, comunidad autónoma, país, …).

Hacerlo te ayudará a conectar mejor con tus leads y así tener más opciones de convertir en venta. De no hacerlo, obtendremos un número bastante alto de bajas. ¿Por qué? Pongamos un ejemplo:

Imagínate que una tienda de ropa femenina quiere hacer una campaña de su sección de ropa premamá y, en vez de segmentar, decide enviárselo a todos sus contactos. La mayoría de mujeres que no están embarazadas que abran la newsletter verán que esa promoción no es para ellas y muy probablemente se replanteará querer recibir más información de esa marca ya que le envía información que no es de su interés.

4- Utiliza plantillas responsive

En este paso empezamos ya a diseñar lo que será nuestra newsletter. Para ello, es muy recomendable que utilices una plantilla prediseñada y que sea responsive. ¿Por qué?

  • Uso de plantillas prediseñadas: te simplifican mucho el trabajo a la hora de hacerla. Al tener una plantilla, sólo deberás personalizarla y adaptarla a lo que quieras comunicarles a tus clientes y…listo. Además, si utilizas Mailify no repetirás plantilla porque tienen más de 850 plantillas ideales disponibles y gratuitas.
  • Responsive: se refiere a que se vea de manera óptima en cualquier dispositivo. Viendo el incremento del uso de los teléfonos móviles en tareas esenciales ya como para revisar los correos electrónicos, es esencial ya que las plantillas que utilices sean responsive.

5- Personaliza al máximo tus newsletters

Para conseguir emailing efectivo, personaliza. Además de segmentar es muy recomendable que personalices. De hecho, estudios afirman que con la personalización, la tasa de aperturas sube hasta el 29%.

Puedes personalizar tanto el asunto como el cuerpo del mensaje. Una idea que está surgiendo ahora es la de, además de escribir el nombre del destinatario, escribir el nombre del comercial que suele atender a esa persona como remitente del correo.

La personalización consigue que el destinatario se sienta especial y que, a pesar de que te ha llevado un par de clics personalizar, piense que has redactado ese mensaje expresamente para él.

Aunque… ¿Cómo personalizar? Es muy sencillo; únicamente deberás añadir (si no lo tienes ya) en la base de datos una columna con el nombre del contacto y del comercial que le suele atender. Recuerda que añadir el nombre del comercial es un plus; muy pocas empresas lo hacen.

6- Piensa bien el asunto del mensaje

Llegamos al asunto; a la primera línea que leerán nuestros contactos. El redactar un asunto óptimo es una de las tareas más críticas, ya que lo que escribamos aquí es el factor decisivo en el 34% de los casos que el correo sea abierto o no. Para que sea efectivo, el asunto debería ser:

  • Provocativo: en el sentido de que debe atraer al destinatario; despertarle curiosidad.
  • Simple: entendible, sencillo.
  • Puede incluir una pregunta: esto resulta eficaz si pretendes llamar su atención y atraerle a que abra tu email.
  • Incorpora emojis: el hecho de incluir algún emoji en el asunto ayuda a caer simpático y llama la atención en la bandeja de entrada, aunque vigila: tampoco hay que abusar de ellos.

7- Diseña el mensaje

Al igual que con el asunto, también hay unas pautas a seguir a la hora de crear el contenido del email.

  • Para empezar, debemos provocarle una sensación agradable al destinatario cuando abra nuestro correo. La manera más fácil de conseguirlo es que el diseño del correo sea simétrico.
  • También es ideal utilizar imágenes en el mensaje, ya que son más fáciles de recordar y son más atractivas para nuestros contactos. Eso sí, ¡Vigila! Si el contenido de tu correo es únicamente imágenes tienes muchas papeletas de ir a la bandeja de spam.
  • Sé escueto en el mensaje: debes enviarle información útil e interesante; no recargues la newsletter de información irrelevante. Recuerda el refrán: lo bueno, si breve, dos veces bueno.
  • Incrustar CTAs en tu newsletter te ayudará a convertir. Las llamadas a la acción son muy eficaces y pueden tener a diferentes finalidades: conseguir una venta, datos de un contacto o saber la satisfacción de un cliente con una encuesta.
  • Por último, es importante generar al lector un sentimiento de urgencia en caso de enviar newsletters comerciales, es decir, hacerle saber hasta cuándo estará disponible una oferta.

8- Utiliza la herramienta Test A/B

test-ab-emailing

El test A/B es una herramienta de la que disponen muchas aplicaciones de email marketing que permite saber qué asunto, qué remitente o qué email es más efectivo en caso de duda entre dos opciones.

El funcionamiento es claro: coge dos pequeñas muestras de la lista de contactos a la que le vas a enviar tu newsletter, y le envía a cada muestra una de las dos opciones.

La muestra que presente mejores resultados (ya sea de ratio de apertura como  tasa de clic) se proclamará la vencedora, y su formato será el que se envíe al resto de contactos.

9- Analiza tu campaña de emailing

Por último, es importante que midas y analices tus campañas. El hecho de medirlas ya lo hará la herramienta que utilices de email marketing de manera automática; no te preocupes. Lo que sí que debes hacer es el análisis de estos resultados.

La aplicación te dará varias estadísticas como el ratio de aperturas, el ratio de clics en el/los CTA, tasa de bajas, cuánto rato estuvieron leyendo tu correo, desde qué tipo de dispositivo lo hicieron (móvil, ordenador o tablet) o saber cuándo lo abrieron.

Tu misión es hacer un buen análisis de los datos extraídos por la aplicación que utilices de email marketing para mejorar de cara a futuras campañas.

Por ejemplo, imaginemos que la mayoría de nuestros clientes abre la newsletter que enviamos cada Lunes a primera hora los Miércoles y los Jueves entre las 10:00AM y las 11:30 AM. ¿No sería mejor enviarlas el mismo Miércoles a primera hora? Así estaríamos más visibles en su bandeja de entrada y seguro que mejoraríamos nuestro ratio de apertura.

Es imprescindible que sigamos al pie de la letra estos consejos si nuestro objetivo es seguir siempre una estrategia de emailing efectivo.

Autor: Víctor Mateos, Content Manager de Mailify.

Factores que influyen en el comportamiento del consumidor

No hay dos personas iguales, como tampoco hay dos consumidores idénticos. Existe multitud de elementos que impulsan a un usuario a decidirse por un producto y no por otro. Tratar de predecirlos uno a uno es tarea imposible, no obstante, sí se han identificado una serie de factores que influyen en el comportamiento del consumidor. Éstos son trabajados por las empresas para lograr estimular las conciencias de los consumidores y que esos procesos de decisión que suceden internamente en cada posible comprador se traduzcan en ventas y, por tanto, en resultados para las empresas.

Los expertos coinciden en destacar 4 esenciales factores que influyen en el comportamiento del consumidor: los que hacen referencia a aspectos culturales, los llamados sociales, los personales y por último los psicológicos. Los desgranamos uno a uno.

Culturales

Considerados los elementos que ejercen más influencia en el consumidor. Cada contexto cultural ejerce un gran dominio en la toma de decisiones que se producen en todos los procesos de compra. Entre los elementos que forman parte de la cultura, los expertos distinguen tres ramas: la cultura, la subcultura y la clase social.

  • Cultura: referente a todos los modelos de vida, también relacionado con todo tipo de costumbres, saberes… Hace referencia a grupos sociales muy amplios que comparten una serie de comportamientos y valores básicos comunes.

Son muchos los agentes responsables en transmitir una cultura de generación en generación. Desde padres a instituciones, medios de comunicación o personas influyentes.

Las empresas deben saber aprovechar la cultura de sus consumidores para generar un contexto favorable a la marca. Aprovechar las oportunidades que se generen marcará la diferencia. Un ejemplo lo tenemos en la obsesión de las sociedades occidentales al culto por el cuerpo. Las empresas alimenticias han sabido readaptarse y proporcionar al consumidor todo tipo de productos bajos en calorías.

  • Subcultura: siguiendo con los elementos culturales que conforman los factores que influyen en el comportamiento del consumidor, cabe destacar que, dentro de grupos sociales tan sumamente amplios como lo son las culturas, existen grupos sociales más pequeños dentro de éstas.

Para clarificar mejor el concepto de subcultura volvemos al ejemplo anterior. La población de occidente se podría enmarcar en el territorio que ocupan los países Europeos. Éstos pertenecen a una misma cultura, totalmente distinta a la asiática o africana, por ejemplo. No obstante, cada país tiene sus propias características. Los países mediterráneos tienen un estilo de vida diferente a los nórdicos.

La subcultura se enmarca mediante nacionalidades, pero también las religiones, las zonas geográficas o los grupos raciales son configuradores.

  • Clase social: por último, cerrando los factores que influyen en el comportamiento del consumidor que implican aspectos culturales, encontramos la clase social. Es la subdivisión más pequeña y hace referencia a la educación de los consumidores, sus profesiones, poder económico, saberes culturales, conocimiento…

Las personas que integran una misma clase social suelen compartir gustos y, por tanto, se decantan por productos similares. En este sentido, por ejemplo un factor como el precio, será muy representativo para lograr distinguir productos de una clase social de otra. 

Sociales

Otros factores que influyen en el comportamiento del consumidor son los sociales. Éstos se caracterizan por ejercer una influencia directa en el individuo. Así como los culturales hacen mella en el entorno y condicionan el contexto, los sociales atacan directamente al consumidor, influyéndolo y haciéndole decantarse por unos productos u otros.

Distinguimos tres elementos: los grupos de referencia, las familias y los roles y estatus. Los dos primeros se caracterizan por tener contacto directo con el consumidor. ¿Cuántas veces un familiar te ha recomendado un teléfono móvil basándose en su propia experiencia? Se trata de factores que influyen en el comportamiento del consumidor muy poderosos.

A diferencia de los grupos de referencia y la familia, los roles y estatus funcionan de una forma distinta. Tienen que ver con cómo te ve la sociedad y cómo quieres ser visto por ésta.

Personales

Pasando a los factores que influyen en el comportamiento del consumidor personales, existen muchas variables que configuran un comportamiento u otro. Enumeramos unas cuantas:

  • Edad: la edad es un principio básico, aunque algunos autores prefieren hablar de ciclo de vida dado que muchas veces la edad no se corresponde a los comportamientos.
  • Profesión: la ocupación del consumidor repercute directamente en los consumos que vaya a realizar. Las empresas muchas veces tienen muy claro a qué profesiones dirigirse para poder segmentar adecuadamente sus estrategias
  • Capacidad económica: generalmente ligado con la profesión.
  • Estilo de vida: hace referencia a las actividades y, en definitiva, la forma de comportarse del individuo que marcarán cómo consume y en qué productos estará interesado.
  • Personalidad: se trata de otro de los elementos esenciales que confiere al consumidor un carácter único. Muchas veces existe una serie de personalidades que predominan sobre el resto, ahí se pueden generar oportunidades.

Psicológicos

Llegamos al último elemento. Entre los factores que influyen en el comportamiento del consumidor, los criterios psicológicos como las motivaciones, percepciones, creencias y actitudes juegan un papel esencial.

En definitiva, hemos señalado los cuatro factores que influyen en el comportamiento del consumidor principales. Como hemos advertido anteriormente, hay muchos elementos que pueden entrar en juego y, cada persona, al igual que cada producto, tiene unas cualidades que le hacen único. Saber gestionar las motivaciones del consumidor para crear oportunidades de negocio será el factor clave para lograr el éxito.

Indicadores de Satisfacción del cliente

Se entienden a los indicadores de satisfacción del cliente como aquellos datos que nos permiten medir el estado del cliente con relación al servicio o producto ofrecido. Entendiendo, por tanto, el concepto indicador como el resultado de la relación entre dos o más datos que permite medir de forma cuantitativa o cualitativa sucesos para poder tomar acciones y satisfacción del cliente como el estado del cliente después de haber recibido el servicio o producto.

Ahora bien: ¿Cómo ubicamos lo indicadores dentro de la gestión de nuestra empresa?

Toda empresa desde sus inicios establece una visión, es decir, una meta referida a cómo quiere verse dicha empresa en un periodo determinado de tiempo. Ésta irá acompañada de una serie de objetivos que, en su conjunto, permitirán alcanzar esa anhelada meta. Sin embargo, no solo basta con plantear unos objetivos, debemos ejercer control sobre todo el proceso para así evaluar el desarrollo y tomar las acciones que correspondan. Es ahí donde aparecen los indicadores. Éstos nos van a permitir medir el proceso para ayudarnos a cumplir nuestros objetivos y, por tanto, estar en el camino correcto para llegar a convertirnos en lo que verdaderamente queremos ser.

Dentro de la empresa nos plateamos una serie de objetivos. Estos pueden ser generales, específicos y operativos. Además, cada área de la empresa tiene sus propios objetivos alineados a la estrategia corporativa. El área de Marketing posee la importante labor de satisfacer los requerimientos y necesidades del cliente. En ese sentido, necesita indicadores para cumplir sus objetivos y los indicadores de satisfacción del cliente son una pieza fundamental.

Por lo tanto, hay que determinar cuáles son los indicadores más adecuados que van a permitir medir y realizar mejoras en los procesos o en el personal, por ejemplo. Por ello, a continuación, mencionamos algunos de los indicadores de satisfacción del cliente más importantes:

Indicador de satisfacción del cliente: tiempo medio de espera

Este indicador de satisfacción del cliente se refiere al tiempo que espera el cliente para ser atendid, ya sea de forma física como vía telefónica u online. Cada empresa, dependiendo del producto o servicio que ofrezca, tendrá sus propios tiempos, por ello, es importante definir cuál es el tiempo de espera óptimo. En base a ello, se plantearán acciones que permitan tener al cliente satisfecho.

Tiempo medio de espera= suma total de minutos de espera al servicio/ cantidad de clientes atendidos.

indicadores de satisfaccion tiempo de espera

Indicador de satisfacción del cliente: grado de fidelización

Este es uno de los indicadores de satisfacción del cliente más importantes. Mide, como su nombre indica, la fidelidad de nuestros clientes respecto a nuestra marca, producto o servicio. Se puede obtener con datos referidos a la frecuencia de uso del servicio o la repetición de compra. Por ejemplo, si somos una revista que publica de forma semanal, lo óptimo es que nuestros clientes nos compren cuatro veces al mes. Es decir, cada vez que sacamos a la venta la revista. Cabe mencionar que, en este caso, se necesita la identificación de los clientes para registrar su compra.

Grado de fidelización: número de clientes registrados/ número de ventas del producto o servicios.

fidelizacion cliente

Indicador de satisfacción del cliente: reclamaciones

Hace referencia a todas las reclamaciones realizadas por clientes con relación a los productos y servicios ofrecidos. Para ello, es necesario habilitar todos los medios necesarios para la recolección de estos datos que pueden ser obtenidos por vía online, presencial o por teléfono. El área encargada debe ser accesible y tratar este dato para mejorar los procesos internos de la empresa con miras a mejorar la atención de los clientes. Cabe mencionar que el fin de este indicador de satisfacción es llegar a la cantidad mínima de reclamaciones.

Reclamaciones: número de reclamaciones / número de clientes atendidos

Indicador de satisfacción del cliente: defectos

Este indicador de satisfacción del cliente tiene cierto parecido al indicador de reclamaciones, sin embargo, está más orientado a la calidad del producto y se refiere al número de errores en los productos. Es, por tanto, uno de los indicadores de satisfacción del cliente que evalúa el estado de la producción de los bienes que, al final, van a repercutir en la satisfacción del consumidor.

Defectos: número de productos defectuosos/ número de productos vendidos

Indicador de satisfacción del cliente: cumplimiento del plazo de entrega

Aquellas empresas que realizan la entrega del producto o servicios en plazos determinados tienen que controlar sus tiempos ya que la demora de los mismos genera malestar en los clientes. Este es uno de los indicadores de satisfacción al cliente que repercute directamente en el factor temporal. Siempre es mejor ofrecer al cliente los plazos reales para no generar expectativas falsas y, desde luego, cumplir estrictamente con los pactos realizados.

Cumplimiento de plazos de entrega: número de entregas con demora/número de entregas totales

En conclusión, entendemos a los indicadores como herramientas que nos permitirán controlar nuestras acciones con miras a llegar a los objetivos planteados. Con relación al cliente y su vital importancia en el desempeño de la empresa, es imprescindible  establecer los indicadores de satisfacción del cliente para evaluar el trato hacia él y su percepción hacia nuestra empresa.

indicadores satisfaccion del cliente

Naming: Cómo poner nombre a una empresa

El naming es, sin duda alguna, uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de constituir una empresa. Como poner nombre a una empresa puede otorgarle una ventaja competitiva a ésta, será fundamental conocer todos los parámetros a tener en cuenta.

Piensa que, en el último año, más de 6500 marcas fueron registradas legalmente en España. El nombre se convierte en el primer elemento identificativo, pudiendo convertirse en una ventaja competitiva o, por el contrario, pasar totalmente inadvertida para nuestro público. ¿Sabes cómo poner nombre a una empresa?

El proceso, la técnica o el arte mediante el cual una empresa crea su nombre es lo que se conoce como naming. Sin embargo, este procedimiento no consiste únicamente en elegir un nombre al azar que llame la atención de los consumidores, el naming es el corazón de la identidad, es un mensaje que condensa en su interior la personalidad y los valores de la marca, transmitiendo confianza y sugiriendo una imagen favorable en la mente de los consumidores. Es por ello que debemos conocer a la perfección como poner nombre a una empresa para convertir el naming en un valor diferencial.

Aunque a priori este proceso pueda resultar sencillo, es necesario construir la marca de forma estratégica y tener en cuenta una serie de nociones que decidirán la notoriedad o no del mismo.

 

Pasos para crear una marca fuerte

Antes de sumergirnos en la tarea de elegir un nombre, es necesario realizar un análisis previo en dos sentidos conocer en profundidad como poner nombre a una empresa:

  • Análisis de nuestra identidad. El primer paso que debemos tener en cuenta es conocer exactamente cuál es nuestra identidad para poder reflejar correctamente aquello que somos. Es decir, debemos analizar qué somos, a qué nos dedicamos, hacia dónde nos dirigimos, cuáles son nuestros valores, etc.
  • Analizar los nombres de la competencia. Si queremos diferenciarnos de nuestra competencia, es necesario saber quiénes son y qué proceso han seguido a la hora de elegir su nombre. Una vez conocido esto, debemos crear un nombre que no haya sido utilizado, que destaque sobre ellos y que sea distintivo.

Una vez analizado eso, estamos listos para crear nuestro naming. No obstante, antes, debemos tener en cuenta como poner nombre a una empresa en función de las siguientes consideraciones:

  • Que refleje la identidad de marca. Una vez conocida a fondo nuestra identidad, podremos construir un nombre que refleje y lleve intrínsecos nuestros valores e identidad de marca, para ello, debemos alejarnos de aquello que no somos y destacar aquello que nos hace únicos.
  • Tener en cuenta la lingüística. Para que sea recordado, nuestro nombre debe tener una lectura y pronunciación fácil, eso puede conseguirse a través de una composición equilibrada de vocales y consonantes fuertes. Aspecto muy importante para tener en cuenta como poner nombre a una empresa.
  • Tener en cuenta la eufonía. Nuestro naming debe tener una sonoridad agradable a nuestro oído para generar una potente capacidad de recuerdo en los consumidores.
  • Sencillez, en la mayoría de casos, menos es más, por tanto, es recomendable que nuestro nombre sea breve para facilitar su recuerdo. Se recomiendan los nombres de una sola palabra y de 2 o 3 sílabas a lo máximo.
  • Evitar nombres disruptivos. Debemos esquivar aquellos nombres que simplifiquen nuestro naming al producto que ofrecemos, ya que, de esta forma, lo que hacemos es encasillar nuestro producto en un sector o categoría y poner barreras de crecimiento a nuestra empresa.
  • Lo diferente atrae. Un nombre descriptivo o genérico nunca va a conseguir diferenciarse de su competencia, ni tampoco, uno que lo imite, por tanto, debemos tratar de evitar los nombres racionales, ya que, lo original y diferente logra crear mayor capacidad de recuerdo entre nuestros consumidores.

En este sentido, hay una serie de técnicas o formas que se suelen utilizar comúnmente a la hora de crear un naming y que debes contemplar si estás considerando cómo poner nombre a una empresa. Entre estas formas destaca: la creación de nombres de forma descriptiva, de la que ya hemos hablado anteriormente, que trata de describir los productos y servicios que ofrece de forma casi literal, fusión de dos o más palabras para unificar su significado, utilización de apellidos o combinaciones con nombres, nombres asociados a ubicaciones geográficas, creación a partir de siglas o acrónimos, onomatopeyas, etc. Sin embargo, como decimos, lo diferente es lo que realmente atrae, por tanto, trataremos de crear un nombre que sea difícil de imitar.

  • Crear historias detrás del nombre. Siguiendo con los parámetros más importantes para conocer cómo poner nombre a una empresa, contemplamos el storytelling. Consiste en crear un relato de marca agradable y coherente con los valores e identidad de la empresa, que lo respalde y lo haga notorio a la vez que genera engagement con nuestro público.
  • Evitar asociaciones negativas. Debemos analizar las asociaciones negativas que pueden producirse alrededor de nuestro naming, tanto aquí como en otros países, puesto que nunca debemos cerrarnos a un posible crecimiento internacional de la empresa, por lo que deberemos tener en cuenta las traducciones del mismo en los diferentes idiomas.
  • Comprobar que no está registrado. Aunque parezca obvio, a la hora de tener en cuenta como poner nombre a una empresa, deberemos corroborar que ninguna corporación lo tenga ya. Este paso es muy importante, ya que si nuestro nombre de marca ya está registrado no podremos hacerlo nosotros. Para ello, si queremos comprobarlo a nivel nacional, podemos hacerlo de forma gratuita a través del Localizador de patentes en España que ofrece la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). En caso de que queramos hacerlo a nivel europeo, lo podemos hacer desde el Localizador de Marcas Comunitarias que ofrece la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO).
  • Registrarlo. En el caso de que nuestro nombre de marca no esté registrado, se podrá hacer de forma online a través de la OEPM siguiendo una serie de trámites y asumiendo algunos costes. También, es recomendable registrar el nombre de dominio en Internet para tener un nombre propio. En este sentido, existen dominios gratuitos, sin embargo, esto no ayuda a generar capacidad de recuerdo ni a identificarnos de forma rápida en la red.

 

Ahora que ya sabes cómo poner nombre a una empresa, ya estamos listos para bautizar nuestra empresa. Elige el tuyo y empieza a construir marca.

Valores corporativos de una empresa

Toda empresa, independientemente de su tamaño, tiene innata una filosofía, es decir, un ser y una manera de actuar, aunque no siempre esto se encuentre manifestado de forma escrita. No obstante, los valores corporativos de una empresa y su filosofía se suelen confundir.

La filosofía corporativa hace referencia al aspecto ideológico, es decir, representa lo que la empresa quiere ser, por lo que se convierte en la síntesis de sus principios básicos definidos por la organización a fin de cumplir sus objetivos. Estos principios básicos deben estar bien definidos y se diferencian en tres presunciones básicas: misión (quiénes somos, qué hacemos…) visión (qué queremos lograr, hacia dónde vamos…) y valores corporativos de una empresa (principios y pautas de comportamiento).

En este post vamos a desarrollar el concepto de valores corporativos debido a la importancia que esta concepción en todos los ámbitos de la organización.

Para el gurú de la comunicación, Justo Villafañe, “los valores corporativos de una empresa son un conjunto de creencias conscientes, que se han convertido en principios de comportamiento relacionados directamente con la actividad profesional y que son transmitidos a los nuevos miembros”.

Esta definición resulta muy interesante porque sintetiza varias ideas: En primer lugar, se refiere a unos valores profesionales, un conjunto de creencias, por lo que establece que se trata de unos principios compartidos entre los miembros, líneas de acción o directrices que dirigen y dan sentido a la actividad empresarial. En segundo lugar, estos principios establecidos están directamente relacionados con la actividad profesional, por lo que representa la forma de trabajar, el cómo crean o distribuyen su productos o servicios. Y, por último, se refiere, también, a un proceso de interacción entre sus públicos, es decir, unos principios de relación, en cómo todos estos valores y paulas de comportamiento son transmitidas a los nuevos miembros de la organización.

Cuando hablamos de valores corporativos de una empresa, hablamos, pues, de dos vertientes:

  • Una vertiente comunicacional en dos sentidos: Interna, es decir, entre los miembros de la organización, para que conozcan la esencia, principios y pautas de comportamiento y caminen juntos en un mismo sentido. Y externa, porque todo comunica, y los valores corporativos comunican también a nuestros públicos externos.
  • Una vertiente estratégica, a nivel empresarial, define el camino a seguir por todos los miembros de la organización para llegar a cumplir los objetivos y metas empresariales.

 

Como ejemplo de valores corporativos de una empresa, podemos hablar de valores más relacionales entre nuestros públicos como el respeto, la unión, el trabajo conjunto, y de valores más estratégicos como la innovación, la formación constante, etc. Todos estos principios no pueden considerarse deseos de ser de la propia empresa, sino que deben de tratar de hacerse realidad. Es recomendable formular entre cuatro y seis valores para ganar credibilidad.

Sin embargo, a pesar de que estos valores son la base y principios comportamentales, esto no quiere decir que sean estrictamente inamovibles. La sociedad cambia muy rápido, especialmente con el avance de las nuevas tecnologías, por lo que cualquier organización debe adaptarse a los cambios, adecuando y replanteándose estos valores de forma meditada, siempre que sea coherente con la esencia con la que en su día nació.

Sobre los valores corporativos de una empresa se establece la cultura de nuestra compañía, es decir, las conductas reales, compartidas y no escritas de los miembros de la organización. Por tanto, la interpretación que los miembros de la organización hagan del conjunto de ítems que componen la filosofía empresarial (misión, visión y valores) formará la cultura real de la empresa, de ahí la importancia de una buena definición de estos conjuntos.

Cuando estudiamos los valores corporativos de una empresa, Coca Cola surge como referente a seguir. Una empresa que tiene muy bien definidos sus valores, ya que todos ellos son totalmente coherentes con su misión, su visión y proyecto. Entre sus valores podríamos diferenciar unos más estratégicos o más ligados a la evolución del producto como puede ser liderazgo (esforzarse en dar forma a un futuro mejor) o calidad (búsqueda de la excelencia), y otros más relacionales o que tienen más que ver con sus públicos, tanto internos como externos, y las relaciones entre ellos, como  son: colaboración (potenciar el talento colectivo), integridad (ser transparentes), rendir cuentas (ser responsables), pasión (estar comprometidos con el corazón y con la mente) y diversidad (contar con un amplio abanico de marcas y ser tan inclusivos como ellas). Toda esta coherencia y el cumplimiento de los mismos es uno de los motivos principales que le ha llevado a construir una marca tan sólida. Sin duda, a tener en cuenta Coca Cola si buscas construir o analizar los valores corporativos de una empresa.